Cada acceso con su imagen
Cuando alguien usa una credencial, el sistema guarda la foto/video de ese momento. Si la credencial no coincide con la persona, se ve al instante.
Un control de acceso aislado dice 'se abrió la puerta'. Integrado con las cámaras, dice 'se abrió la puerta, y esta es la persona que pasó'. La integración convierte datos sueltos en seguridad real.
Cuando alguien usa una credencial, el sistema guarda la foto/video de ese momento. Si la credencial no coincide con la persona, se ve al instante.
Comparar quién dice ser —la credencial— con quién es —la imagen—. Detecta tarjetas prestadas o robadas.
Un acceso forzado dispara la alarma y muestra la cámara de esa puerta automáticamente.
Evita que una credencial entre dos veces sin haber salido, señal de que se prestó.
Acceso, cámaras y alarmas gestionados juntos, no en tres sistemas que no se hablan.
La seguridad real no está en los componentes sueltos, está en cómo se conectan. Un control de acceso que sabe lo que ve la cámara, y una alarma que sabe lo que pasó en la puerta, valen mucho más que los tres por separado. Esto es lo que hace un integrador, no un instalador.
Accesos con imagen + correlación con alarmas + una sola sala de control.
Acceso vehicular ANPR ligado a las cámaras del ingreso.
Verificación de identidad y antipassback en zonas restringidas.
Esta integración es nuestra esencia: no vendemos cajas sueltas, diseñamos un sistema donde el acceso, las cámaras y las alarmas trabajan como uno. Un solo responsable de que todo converse.
Contanos qué necesitás y lo diseñamos como ingeniería: a tu medida, integrado y con soporte real.